jueves, 21 de octubre de 2010

Redescubriendo los cuentos de mi infancia


Hace unos días se me encendió la bombilla y recordé que cuando era pequeña mis profesoras me enseñaron a leer en inglés con unos libros que me encantaban. Me estrujé el cerebro como pude y recordé el nombre de uno de los libros “Little Miss Giggles”, así que lo busqué en Internet y pude averiguar que el autor se llama Roger Hargreaves y que los libros siguen a la venta. No veáis la alegría que me llevé. Rápidamente busqué una tienda de libros en inglés y allí que me fui en busca de los maravillosos cuentos de Mr Men y Little Miss.
Compré cuatro y ya he empezado a leérselos a mi hija. Todas las noches antes de acostarla tenemos nuestra pequeña sesión de inglés. Las dos lo disfrutamos un montón, los libros han sido todo un éxito y a la enana le encantan, no para de decirme “mama, mama me lees Little Miss Quick?” Que cachonda, ya se ha aprendido el título de los cuatro cuentos y me parto cada vez que los dice. Lo mejor de todo es que se está arrancando con el inglés, ya dice muchas palabras y sobre todo se interesa por como se dicen las cosas, ella misma me lo pregunta.
No digo que vaya a salir bilingüe la enana, pero así se va haciendo al oído de una forma divertida y amena. Lo mejor de todo es que podemos disfrutar de un ratito al día a solas y pasarlo en grande. Nos echamos unas risas importantes cuando va ella y me dice “mama, the eggs are boken!” o “the door is open”. Yo es que me parto.
No os vayáis a pensar que son libros muy trascendentales, las historias son una chorradilla pero los muñecos son muy graciosos y a los niños les encantan. Total, que creo que le vamos a pedir a los Reyes que nos traigan unos cuantos más para ver si completamos la colección!
¡Feliz Jueves!

martes, 19 de octubre de 2010

Profundicemos en las perretas infantiles


Mi hija se encuentra en plena etapa perretil, que por suerte no está siendo excesivamente pronunciada, pero ahí está, asomando de tanto en tanto cual demonio enrabietado. Vamos que solo le falta echar espuma por la boca. Y aquí sigue su madre, aguantando estoicamente el tirón, porque joder con el angelito. Mi hijo, sin embargo, no se ha adentrado en la edad oficial pero ya apunta maneras, más si cabe que su hermana, ya que a su corta edad menudos cabreos que se coge el enano!
Cuando el temporal nos pilla en casa, todo está controlado. Mamalis pone en práctica los sabios consejos de Supernanny y todo queda en un chispeo. Está claro que es fácil ignorarles entre los muros protectores del hogar. ¿Pero qué pasa cuando te montan el pollo en la calle? Ahh amiga, eso es otra historia, ahí os quiero ver yo, aguantando el tirón de forma digna y educando a la vez.
En los últimos 3 días me he comido dos perretones de órdago, uno de mi hijo y otro de mi hija. Se turnan, que majos son.
El enano es un fiel aficionado a los columpios, el problema es que no puede estar montado eternamente porque los parques son de todos y hay más niños en el mundo. Además mamá tiene un límite que se traduce en tolerancia cero al mundo columpil que ya me tiene fritanga perdia. Así que el domingo pasado le llevé a los columpios de casa de mi madre, y cuando consideré que llevaba suficiente tiempo (1 hora) subido al maldito columpio, decidí bajarle. Bueno pues menuda rabieta que se cogió el moco. Si parecía que se le iban a salir los ojos de las órbitas. No había manera de cogerle en brazos y si le sentabas se tiraba hacia atrás cual catapulta en pleno lanzamiento. Y que fuerza tiene el jodio! Total que opte por tumbarle suavemente en la arena y dejarle hasta que escampara.
Tomé asiento a la vera de mi madre y ambas observamos atónitas como el histérico de mi hijo se revolcaba por la arena como si estuviera poseído. Parecía la niña del exorcista en versión miniatura. Hay que ver que mala leche desprendía el enano, si solo le faltaba que la cabeza le diera vueltas. Total que menos mal que no había nadie más en el parque porque la cosa duró un buen rato.
La de mi hija se produjo por no querer prestar su moto. “Que no, que es mía, que no se la dejo” gritaba enrabietada. Total que Mamalis entra en acción y le obliga a prestarla. Pues vaya cabreo que se pillo doña Pepis cuando vio que otro niño osaba montar en SU moto. Claro está, yo no podía ceder porque tengo que enseñarla a compartir y sobre todo, que las cosas no se consiguen llorando. La teoría está fenomenal, pero eso explícaselo al demonio personificado y bajo la desaprobadora mirada del vecindario entero. Pero si parecía que la degollaba cada vez que le negaba la moto.
No, si al final iba a parecer maltrato infantil no te jode. En ese momento, aunque quieres estrangularla, no te queda otra que aguantar el tirón manteniéndote en tus trece, y como una pringada dices entre dientes y esbozando una sonrisa forzada “venga guapa si tu eres muy buena y compartes todo, no seas egoísta y déjasela a Pancho”, aunque por dentro estas pensando “maldita sea niña o prestas la moto o no vuelves a salir de casa en tu vida”. Es complicado y sobre todo bastante estresante, pero hay que pasar por ello, a todos nos llega tarde o temprano.
¿Y vosotros como lo lleváis?

NOTA: Atención a la nueva canción y video de Juan Zelada, lo he puesto en un gadget arriba a la izquierda, se sale!!!

domingo, 17 de octubre de 2010

El agua embotellada será de grifo??

Cuando nació mi hija me recomendaron que, si no quería hervir el agua, le diera agua mineral. Así que me pasé los seis primeros meses de mi hija y de mi hijo cargando garrafas de agua embotellada como una mula. Y ahora descubro el video que a continuación os presento:



Total, que ahora ya no se si el agua mineral que venden es de grifo o de donde carajo la sacan. Será esto verdad? Es posible que las grandes empresas puedan engañar tanto a los ciudadanos? En caso de serlo es una vergüenza.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Agradecimientos varios

Escribo este post en agradecimiento a todas las personas que me han ayudado en mi pequeño experimento. No ha tenido el éxito que esperaba, pero a las que os habéis interesado y habéis participado os lo agradezco mucho. Y que conste que no ha sido un post publicitario, como he leído en algún comentario, simplemente quería ayudar a un artista que a mi parecer tiene bastante que aportar al panorama musical.

La Teta Reina en su blog CON LA TETA HEMOS TOPADO, dedicó un post entero a mi causa, muchas gracias guapa, de verdad que me gustó mucho lo que escribiste.

Anatema del blog LA LLAVE DEL BAUL también dedicó un post entero a Juan Zelada, me encantó y sobre todo que la música te gustara!

Lady A del blog LA MAMA VACA escribió un post entero sobre Juan también, y descubriste “yo confieso” que a mi parecer fue una idea brillante, lo de componer una canción a base de hashtags de otras personas que usan Twitter. Me alegro que disfrutaras.

Cartafol en su blog HISTORIAS DE UN PRÍNCIPE Y CUATRO PRINCESAS incluyo un “Gadget” con el video y una pequeña explicación del experimento que a día de hoy todavía sigue ahí. Muchas gracias!

Manuela del blog MANUELA´S SECRET, que acaba de comenzar un nuevo blog HISTORIA DE UN CIERRE que tiene muy buena pinta, incluyó una mención, recomendando la música de Juan Zelada. Gracias a ti también.

Además La Gata del blog DIARIO DE UNA GATA EN LA CIUDAD me ha concedido un premio. Muchísimas gracias guapa, me ha hecho muchísima ilusión! Lo pienso colgar en cuanto mi marido me enseñe cómo hacerlo y se quedará ahí pa los restos!!! De verdad que te lo agradezco mucho, sobre todo me encanta que te guste el blog y si te puedo sacar alguna sonrisilla y alegrarte un poco el día considero que ya he cumplido mi objetivo. El premio es este:

Premio Bob Esponja "ME ENCANTA TU BLOG"



Además el premio viene con un cuestionario:

1. ¿Porqué creaste el blog? Un día que estaba un poco de bajón encontré el blog MI VIDA CON HIJOS, que me gustó tanto y me reí tanto leyéndolo que me animó la tarde, así que decidí crear mi propio blog para tratar de animarle la vida a los demás con mis experiencias cotidianas.
2. ¿Qué tipo de blogs sigues? Blogs optimistas, con gracia, de gente como yo que cuenta sus aventuras y desventuras.
3. ¿Tienes alguna marca preferida de maquillaje? No.
4. ¿Y de ropa? No. Bueno si barata se considera marca…
5. ¿Cuál es tu producto de maquillaje imprescindible? El cacao de labios.
6. ¿Tu color favorito? Azul, o quizás el rosa debido a la obsesión de mi hija con dicho color.
7. ¿Tu perfume? Duende forever.
8. ¿La película que más te ha gustado? Últimamente Origen pero de todas, todas El Jardinero Fiel.
9. ¿Qué países te gustaría conocer y porqué? Nepal, Bután, Birmania porque me encanta la cultura asiática y la meditación es una asignatura pendiente para mi.

Bueno y ahora tengo que concederle el premio a 10 bloggueros. Por supuesto los 5 primeros se los voy a dar a los blogs que tan amablemente han participado en mi experimento, porque me encanta la gente participativa y solidaria y además sus blogs son estupendos. Muchas gracias a todas de verdad.
Los otros 5 se los doy a:

Isabel García-Zarza del blog MI VIDA CON HIJOS por ser la inspiración para crear mi propio blog que tantas alegrías me está dando.

Esthertxu del blog SI ME LO CUENTAN NO ME LO CREO porque me descojono cada vez que me leo un post suyo.

Mama en Alemania del blog UNA MAMA ESPAÑOLA EN ALEMANIA porque me siento muy identificada con las experiencias que cuenta y tiene un gran sentido del humor.

Jo Grass del blog CARIÑO, ¡SE TE HA PASADO EL ARROZ! Porque me encanta cómo escribe y disfruto mucho leyendo sus historias.

Drywater del blog CONNOTACION de reciente descubrimiento para mi. Una forma peculiar de contar las cosas, gran escritor y muy entretenido blog.

Bueno pues ahí están todos mis agradecimientos y mis premios. Y sobre todos muchas gracias a todos los que me seguís y me comentáis, me alegro de poder aportar unas sonrisillas a vuestras vidas.

Que paséis una buena semana.

lunes, 4 de octubre de 2010

Un experimento…

Hartita estoy de la radiofórmula. ¿Por qué siempre son las mismas canciones y los mismos artistas con un repertorio cansino y poco creativo? Al final el Waka Waka se acaba metiendo en tu boca de forma involuntaria aunque las caderas no responden de la misma forma. Pues yo os propongo un aire fresco e innovador, a ver qué os parece…



¿Habéis oído hablar de Juan Zelada? ¡Músico excelente, compositor de los que casi ya no quedan, gran artista y guapo, guapo, guapo!!!!
He tenido la suerte de escucharle en directo aquí en Madrid y en Londres. El tío es un crack y la banda no se queda nada corta. Por ahora no tiene ningún disco a la venta, pero se pueden encontrar canciones suyas en iTunes, además de los videos que tiene colgados en su página Web www.juanzelada.com.
He aquí el experimento que quiero llevar a cabo:

Experimento: Ver el poder de convocatoria y de hacer ruido que tiene la blogosfera.

Objetivo: Conseguir que alguna discográfica se fije en Juan Zelada para que le grabe un disco y así poder disfrutar de su música.

Método: Si escucháis la música de Juan Zelada y os gusta, escribís un post en vuestro blog con vuestras impresiones y luego informáis a vuestros seguidores del experimento para que ellos hagan lo propio en sus blogs.

CONDICIÓN IMPRESCINDIBLE: La música os tiene que gustar para que vuestro poder de convicción sea fuerte y persuasivo.

Me encantaría que participarais en este experimento, en primer lugar porque me parece divertido ver hasta donde podemos llegar entre todos, y en segundo lugar, porque me encanta la música de Juan Zelada y quiero un disco suyo YA!!!!!
¡!Amigas y amigos blogueros, necesito vuestra ayuda!!!

martes, 21 de septiembre de 2010

Un día como hoy hace un año…


(ATENCIÓN NOTA: Este post quería haberlo escrito y publicado el 16 de Julio, día en que nació mi segundo hijo, pero como estaba de vacaciones, vaga hasta decir basta, y con poco acceso a internet, pues he decidido hacerlo con retraso. Pero me hace ilusión dedicárselo al enano porque es un cachondo y se lo merece, así que ahí va)

Como decía, un día como hoy hace un año, cuando mi marido se encontraba en Londres por trabajo, mis suegros fuera de Madrid y diez días antes de lo esperado, mi segundo hijo decidió venir al mundo.
Empecé con contracciones por la tarde, que justo coincidió con una revisión ginecológica, pero me dijeron que me fuera a casa y si no paraban que llamara. El problema es que como a mi las contracciones de parto no me duelen, resulta que nunca sabemos cuando estoy para dar a luz.
Total que a casa de mi madre que me fui, ya que mi hija y yo estábamos durmiendo allí mientras mi marido estaba fuera de la ciudad, por si la cosa se adelantaba. Pasaron las horas y las dichosas contracciones no cesaban, así que a las 12:00 de la noche decidí llamar a mi matrona.

“Oyes que creo que ha decidido que viene hoy!”
“Pues nada nos vemos en un ratito en el hospital”

Total, que como no tenía a nadie más que a mi madre a quien dejarle a mi hija mayor, allí las dejé a las dos. Me cogí mi maleta y mi coche, y conduciendo solita me fui al hospital. Anda que manda huevos que justo el día que no había nadie me tuviera que poner de parto, pero así es la vida queridas mías! Mi madre me despidió en la puerta compungida.

“Ay hija mía, que te vas sola, Dios mío, no tengas miedo, por favor que salga todo bien!”
“Ay mama no te preocupes que ya verás como no pasa nada!”

Una vez en el hospital, me hice yo mi propio ingreso y en seguida me reuní con mi matrona, que se quedó flipada cuando me vio aparecer sola, conduciendo y cargando con mi maleta. Me exploró y me dijo que ya estaba dilatada de dos centímetros, así que esa noche tocaba fiesta. A todo esto, mi teléfono no paraba de sonar, mi marido llamaba cada dos segundos desde Londres histérico perdio. Había intentado salir de la maldita isla por todos los medios, pero sus esfuerzos resultaron inútiles, y allí estaba, en una cafetería con su hermano, siguiendo el parto de su hijo por el móvil.
Todo empezó muy bien, dilatada ya de 8 centímetros, mi matrona me intentaba convencer de que diera a luz sin epidural, y la vedad, me lo estaba planteando, porque no me dolía nada. Pero la cosa tuvo que complicarse, porque el jodió decidió que no quería bajar, así que como ya empezaba a doler, me tuvieron que anestesiar. Hubo un momento de pánico, en que se valoró seriamente la cesárea, durante el cual, mi médico vino a decirme que había dejado encargado del parto a otro doctor, pues tenía que asistir de testigo a un juicio en Sevilla, “menudo día para parir muchacha!” me dijo, y ahí, con la incertidumbre y cagaita perdia, me dejó tumbada.
Pero he de decir, que como mi matrona es un crack, el niño acabó bajando, no voy a contar aquí lo que me hizo, pero la tía consiguió que el vago de mi hijo se pusiera en movimiento. Así que al paritorio que me fui. Y cual fue mi sorpresa cuando allí encontré a casi todos los médicos del hospital (ginecólogos, se entiende), que estaban deseando ver a la heroína de la noche, esa que se había plantado en el hospital conduciendo sola. Con lo cual, aunque no fue nada complicado, tuve más asistencia de la que jamás imaginé.
Pero tengo que decir, que la que más se lo curró fue mi matrona, que se pasó 12 horas a mi lado animándome y tranquilizándome. Total, que lo que tendría que haber sido un parto de 3 horas, se convirtió en uno de 12. Un poco pestiño, pero todo se olvida cuando ves la carita de tu pequeño retoño. Y que feo era el jodío!
Pero hoy, después de un año, el capullito ha florecido, y ahora es un enano guapísimo, cariñoso y perfecto! Ya anda y me encanta que me persiga como un borrachín por toda la casa gritando “maaaammmmaaa, mamaaamaa”. Y aquí le tengo, a mi lado, mirando como escribo este post sonriendo de oreja a oreja, intentando atraer mi atención para que juegue con él, así que me voy.

Felicidades enano y que cumplas muchísimos más!!!!

viernes, 17 de septiembre de 2010

Zapata toma nota:


Pues hace poco andaba yo leyendo “El País Semanal” cuando me cruzo con la siguiente noticia: “EL MEJOR LUGAR PARA SER MADRE” . Y como era de esperar, enseguida me vi inmersa en un mundo que me dio bastante envidia.
Bueno pues según el onceavo informe sobre El estado de las mujeres en el mundo de la Fundación Save the Children, Noruega se presenta como el mejor país para ser madre. La baja por maternidad consta de 46 semanas con el 100% de sueldo o de 56 semanas con el 80%. Además, el hombre podrá disfrutar de otras 10 con el salario íntegro (en España la mujer 16 semanas y el hombre 15 días). La plaza en la guardería está garantizada por ley desde el 2009. Cerca del 90% de los niños de uno a cinco años asiste a una con un precio máximo de 280 Euros. Cada familia recibe 120 Euros mensuales por hijo hasta que estos cumplen los 18 años. En general los empleados aceptan que los padres deben salir a su hora, suprimen las dos horas de comida por un rápido tentempié y la mayoría logra salir a las 16:00 o 17:00 horas. La semana estándar es de 37,5 horas. Tienen cinco semanas de vacaciones al año y 20 días de baja sin justificar por enfermedad de los hijos. Aun así la renta per cápita es la quinta más alta del mundo y una de las mejor distribuidas.
“En Noruega, donde sus 4,8 millones de habitantes rozan el pleno empleo y confían en general en la competencia de sus dirigentes(…) los ciudadanos dictan y el Estado dispone. Por eso, quizá, los impuestos se pagan a gusto. La presión fiscal es una de las más altas (ronda el 47%).
Nos ha jodio Paco, así también pago yo los impuestos a gusto. Cuando ves que recibes servicios a cambio, una se queda más contenta que unas pascuas. Igualito que en España, donde Zapata se empeña en subir los impuestos y yo pagando 600 Euracos de guardería porque no han aceptado a mi hija en la pública. Hay que joderse.
Vamos que no os cuento la cara de jilipollas que se me ha quedado al leer este artículo…

martes, 14 de septiembre de 2010

SIN PALABRAS

He aquí mis piernas, felices como perdices en un playa de Formentera. Ains quien pudiera todo el rato...

sábado, 11 de septiembre de 2010

Vamos a la playa oooooo


Ir con los niños a la playa puede resultar un tanto tedioso, ya que supone ir cargado hasta las orejas de artilugios grandes y aparatosos que hacen de los padres autenticas mulas de carga. Atrás quedaron los días en los que una se echaba la toalla al hombro, ponía rumbo a la playa y se dejaba morir calcinada al sol. Ahora los horarios son rígidos, la sombrilla indispensable, y un cubo y una pala que no falte jamás (en mi caso dos cubos y dos palas que si no tenemos drama).
Este año, por fin, hemos podido disfrutar de la playa por primera vez, la familia al completo, incluyendo, claro está, a mi madre. La verdad es que para los niños ha sido un planazo, han disfrutado como locos y para nosotros ha sido un respiro, pues no ha habido necesidad de entretenerles continuamente o de mediar entre pelea y pelea. Pero no todo el campo es orégano, y la adaptación al nuevo medio nos ha costao lo nuestro.
Los aterrizajes siempre suelen ser un poco duros, pero es que el nuestro ha sido forzoso. El primer día, según pisamos la arena, mi hija alias “mini Jack” no se le ocurre otra cosa que abalanzarse sobre mi cuello y agazaparse sobre él cual garrapata recién salida del gimnasio. Oyes que no había quien se la quitara de encima.

Enana:“Que nooooo, mamaaaa, que no me suelteeees, que no me guta la arena!“
Mamalis: “ A ver hija, mira pisala ya veras, si no pasa nada, si es lo mejor!”
Enana: “Ay, ay, ay, que noooo, que quema, que quema!”

Total que además de las 25 cosas que llevaba encima, también tengo que cargar a la histérica de mi hija, que no paraba de gritar como una descosida. El hermano desde los brazos de mi pobre madre, la miraba con pavor, como diciendo “ Y a esta desequilibrada que le pasa ahora?” (O al menos eso pienso yo que pensaría).
Una vez elegido el sito, nos disponemos a desmontar el campamento. Mi madre deposita al enano en una toalla y me quita algunas cosas de encima. Me paso una hora convenciendo a la loca de mi hija, ante la atenta mirada de numerosos bañistas, de que no pasa nada, que hay muchos niños jugando en la arena, que es súper divertido, etc, etc… Y al final consigo depositarla sobre la arena mojada, que al parecer mola más porque una se ensucia menos.
¿Cual es mi sorpresa cuando me doy la vuelta y diviso a la croqueta de mi hijo rebozado de arena? Perece ser que al gordo sí le había gustado el nuevo medio y se disponía a disfrutarlo al máximo. Vamos que tenía arena hasta en la boca.

Comentario de la enana al respecto: “Eres un locoooo!”

Mi madre, se proclamó encargada de poner la sombrilla, graso error. Varias veces tuvo que salir mi marido corriendo detrás de la maldita sombrilla. Aunque la verdad, no me extraña porque la jodia llegaba, pinchaba levemente el palo en la arena, y se quedaba tan ancha, “ala, aquí nos quedamos.” Un día rescatando la sombrilla de las inclemencias del viento, no se le ocurre otra cosa que sujetarla a favor del viento. Esta se venció y mi madre, siguiendo con la tradición familiar de histéricas empedernidas, se puso a gritar “se vaaaaa, se vaaaaaaa, se vaaaaa!” ante la perpleja mirada de mi marido y mis hijos que se encontraban jugando en la orilla, por no hablar de los veraneantes que nos rodeaban, que casi formaron corrillo alrededor de mi madre y su drama.
Total que de esta guisa han transcurrido los días estivales, poco a poco nos hemos ido adaptando, hasta que al final nos hemos convertido en verdaderos expertos en el tema. Mi hija siempre precavida y procurando mantenerse limpia en la medida de lo posible, y mi hijo rodando cual croqueta. Una pena tenernos que volver, con lo adaptados que estábamos. ¿El año que viene habrá que empezar de cero? Ay madre que solo de pensarlo me dan los sudores.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Viviendo con mini Jack


Vivir con mi hija es como vivir con Jack Nicolson en “Mejor Imposible”. Con dos años y medio ya tiene más manías que mi madre que tiene sesenta, así que pobre del que la tenga que aguantar cuando llegue a los cincuenta, que por supuesto espero no ser yo!
Obsesionada con la limpieza, pasa la hora del baño dale que te pego con la esponja, limpiando las paredes de la bañera, alegando una suciedad que yo no puedo ver.

“¿Que haces hija?”
“Mama, mama, es que lo estoy limpiando poque esta susioooooo”

¡Horror! Llegamos toda la familia a la playa, y cada uno deja tirados los zapatos donde caen. Pues muy mal hecho. Así que ya se encarga ella de recoger cada zapato, colocarlo junto a su pareja y así sucesivamente, formando una fila perfecta de zapatos correctamente alineados.
Si encuentra un tropezón en el puré o en cualquier sustancia que ha de ser líquida, ya puede arder Troya que no entra ni una cucharada más por su dulce boquita.
Resulta que a la salida de nuestra urbanización existen tres opciones: unas escalerillas y dos cuestas. Pues de un tiempo a esta parte mi hija las usa todas. Primero baja y sube una cuesta, luego las escaleras y finalmente la segunda cuesta. Y esto cada vez que salimos y entramos . Sin comentarios…
Los armarios han de estar siempre cerrados, incluso cuando estas sacando la ropa para vestirte. Es una imagen habitual en mi hogar, estar eligiendo lo que una se va a poner mientras la puerta del armario te golpea insistentemente la cabeza.

“Que si hija que ya voy, déjame un momento que estoy eligiendo la ropa”
“Mama, mama, venga que hay que serrar la pueta”

Un grano de arroz en su silla:

“¿Mama me cambias el sitiooooooo?”
“¿Porque? si estas ahí fenomenal!”
“Poque, poque, poque esta silla esta susiiiaaaaaaa”

Llegamos a una cafetería a desayunar, o a tomar el aperitivo, o a comer:

“¿Mama, mama, me das una toallitaaaaaa? (es que ahora hace las preguntas con excesivo tono interrogativo)
“¿Para que hija?”
“Es que quiero limpiar que esta todo un poquito susioooooo.”


Y ahí que se va ella tan contenta a dejar el local como los chorros del oro.
Bajamos al jardín de casa y se toma la molestia de bordear la alfombrilla de la puerta de salida para no pisarla. ¿Why? Solo lo sabe ella.
Creedme, trato de no fomentar estas manías, pero es que son tantas!

lunes, 6 de septiembre de 2010

Un paraíso a tiro lapo invadido por fashion victims


Jamás supe, ni pensé, que un lugar tan parecido a mi idea de paraíso pudiera estar tan cerca de mi casa, en mi propio país. Pero lo está y hay que reconquistarlo!!
Tras nuestras vacaciones familiares (que ya iré contando poco a poco) mi marido y yo decidimos tirar la casa por la ventana y planear unas mini vacaciones de 4 días solos. Muy necesarias, considerando que llevábamos ya un mes y medio levantándonos a las 7:30 de la mañana todos los días (si, si, porque los niños no entienden de vacaciones, ni de suicidios paternos).
Formentera ha sido la isla afortunada de poder contar con nuestra estupenda presencia, o más bien ha sido al revés porque nos hemos quedado con cara de “WAAAAAUUUU” cuando hemos tenido el placer de conocerla. Y yo me pregunto, ¿para que pagar esos billetes desorbitados para ir a Brasil o a la República Dominicana, cuando el paraíso esta tan cerca? (entiéndase plan playero no de turismo)
Y ¿cómo nos hemos quedado cuando aun siendo conscientes de estar en España todos nuestros sentidos nos trasladaban a Italia? Porque Formentera, para nuestra sorpresa ha sido conquistada por los Italianos, pero no unos italianos cualquiera, sino los más fashion del planeta. Aquello parecía una constante pasarela en el mismo centro de Milán.
Ellos contaban con una tableta de chocolate por tripa. Ellas esbeltas y delgadas lucían cuerpos perfectos al sol. Ellos, depilados hasta el infinito y seguro que mucho más allá, se pavoneaban por las playas y calles de Formentera como lo hacían Jacob y sus amigos licántropos en la peli Luna Nueva, dejando claro que las largas horas de gimnasio han dado su fruto. Por supuesto, las gafas de sol de marca estaban a la orden del día, siempre acompañadas de un atuendo a la última que nos dejaba a mi marido y a mi a la altura del betún, (es que nosotros somos más de: sencillos pero elegantes!)
Pero sin duda, lo que más me llamó la atención, es el uso descontrolado y reiterado del fular a 35 grados. Tanto ellos como ellas usaban indiscriminadamente esta prenda ya fuera para ir a la playa y asfixiarse cual langostas, como para salir a cenar en un ambiente húmedo y caluroso que a mi parecer nada invitaba a abrigarse de esa manera. Pero está claro que para una víctima de la moda lo importante es ir como un pincel y si hay que sufrir se sufre joer!
Y yo me pregunto, ¿donde quedaron esos pecho lobo ibéricos que tanto nos abrigan a la luz de la luna? ¿Y esas lorcitas, que tanto nos caracterizan a las féminas, prueba de que somos humanas y nos gusta zampar? Y esas tripitas de nuestros muchachos, víctimas de la tan ansiada cañita veraniega?
Esta bien cuidarse, pero por favor, ¡no perdamos la naturalidad!

domingo, 25 de julio de 2010

CERRADO POR VACACIONES LARGAS!


Lo se, estoy desaparecida, pero ya que me encuentro en el paro y no precisamente desbordada de entrevistas de trabajo he decidido pegarme el verano de mi vida. Así que he cogido las maletas, a mis retoños, a mi madre y a mi marido de forma intermitente (ya que alguien tiene que traer el pan al hogar) y hemos desaparecido. Estoy acumulando anécdotas para traer fresquitas en septiembre pero hasta entonces me ausentaré de la blogosfera. Espero que todos lo paseis en grande y que disfruteis del descanso, NOS LEEMOS EN SEPTIEMBRE!!


Hasta entonces os dejo con una perlita de las muchas que está soltando mi hija mayor que ya no se calla ni debajo del agua:


Enana: ¿¿Papaaaaaaaaaa quienes son estos???

Papa: Los Black Eyed Peas hija, son un grupo de música.

Enana: Ahhhh son los "Blanca de Pis"??

Papa: Si hija los "Blanca de Pis".

lunes, 21 de junio de 2010

Cosmopolita en Londres


Esperando al metro miro a mi alrededor y me deleito en pensar que soy una de ellos. Me encuentro en Londres y me sorprendo imaginando que soy una auténtica autóctona del lugar. Me he desmarcado de mis acompañantes y me dirijo como mujer independiente, libre y cosmopolita que soy a reunirme con una amiga de toda la vida que se ha trasladado a vivir en la ciudad del Big Ben.
Una vez en el metro busco un lugar donde sentarme, y abro mi libro. Aunque es una mera tapadera, ya que no hago más que mirar a mi alrededor segura de que los que me observan piensan, “mira ahí va una auténtica Londinense!”. Me regodeo un poco en mi película y al rato llego a mi destino. Salgo del vagón con aire triunfante y me dirijo a la salida donde me espera mi amiga.
Paso un día inolvidable de conversaciones, confidencias y carcajadas, que me deja un sabor nostálgico a mi antigua libertad. De café en café y de tienda en tienda se nos hacen las 9pm, como dirían allí, y llega la hora de la despedida. Unos besos y unos abrazos de sincera amistad dan por finalizado nuestro maravilloso día en Londres.
Por la noche me reúno con mi marido y mis cuñados, que son mis acompañantes de viaje y les cuento mi día.

Mamalis: “Y ahí estaba yo, sentada en el metro de Londres, leyendo mi libro como una más. Todos pensaban que era una autóctona, ha sido genial! Me he sentido libre, independiente, una mujer de mundo!”

Mi cuñada: “Pero como van a pensar que eres inglesa si para empezar te estás leyendo Crepúsculo en español? Y bien grande que viene el título en el jodio libro!”

Mamalis: (Agrrrrr tiene razón, no he caido, que lerda) “Bueno pero seguro que han pensado que era una inglesa que estaba aprendiendo español, ¿no ves que aquí la gente es mu cosmopolita?”

Mi cuñada: “Si hombre, que tu estás flipando, como que la gente va a montarse las pajas mentales que te montas tu.”

Mi cuñado: “Mamalis que no insistas, que tu historia hace aguas por todos lados!”

Y yo pensé pues sí, y que más da, pero… ¿y lo feliz que he sido?

viernes, 18 de junio de 2010

¡Ay madre que disgusto!


Al día siguiente de nacer mi hija mayor llega la enfermera a la habitación y dice:

Enfermera:
“Holaaaaa. ¿Oye quereis que le haga a la niña los agujeros para los pendientes?”
Mamalis: “Siiiii! Que bien que los hacéis, venia preparada con los pendientes, mejor ahora que de mayor ¿no?
Papa: “ No se yo que decirte eh, con lo mona que está ahora, a ver si la vamos a cagar.”
Mamalis: “Que no hombre no, que es mejor hacérselos ya para que luego no sufra.”
Enfermera: “Bueno pues vosotros diréis. ¿Me la llevo?
Mamalis: “Si, si, si, que va a ser mucho mejor, si yo ya venía con la idea.
Papa: “Bueno pues adelante, ella manda.” (Aunque bastante reticente)

Durante la ausencia de la niña se oyen llantos, y yo empiezo a ponerme nerviosa. Entre el subidón de hormonas, la sensiblería que rozaba la locura y mi instinto maternal de protección, se apoderan de mi unos sentimientos inaguantables de arrepentimiento a la par que de culpabilidad. Sin embargo, consigo mantener la compostura hasta que la niña de mis ojos entra de nuevo en la habitación con su nuevo estilismo:

Mamalis: (Rompo a llorar como una descosida) "Nooooooooo, pero que le han hecho a mi niña, si se parece a Beckham! Esos son los pendientes que traía yo? Pero en qué estaba pensando, que horror! Si son más grandes que su cabeza entera. Con lo guapa que era! Porqueeeeee, no ha pasado ni un día y ya la he sometido a un dolor horrible para que encima salga en sus fotos de recién nacida con aires a un futbolista inglés. Soy una mala madre! Esto se me va a dar fatal!"
Papa:”(Flipando con la loca de su mujer, con cara de, “espero que el parto no la haya vuelto una desquiciada”) "Pero mujer no pasa nada, no te pongas así, se los cambiamos y ya está. Lo que necesita son unos pendientes más pequeños y menos brillantes. Mañana se los cambiamos no te preocupes."
Mamalis: (Al borde del colapso mental) “¿Pero tu la estás viendo? Era una niña preciosa y ahora mírala, voy a llamar a mi madre para que me traiga los otros pendientes que eran más pequeños.”
Enfermera: “Lo siento pero hoy no se le pueden cambiar, tendrá que ser mañana, es por si se infecta, pero no te preocupes que mañana por la mañana se los cambiamos.”
Mamalis: (Enajenada mental) “¿Como? Que tengo que esperar hasta mañana, no, no, no, por favor cámbielos hoy que no voy a poder dormir, que tengo una congoja que pa que.”
Enfermera: “Anda mujer intenta descansar, me llevo a la niña al nido y mañana ya será otro día.”

Total que se llevaron a “little Beckham” al nido y ahí me quedé yo, llorando desconsolada con mi pobre marido, que todavía no se como me aguanta. Ni que decir tiene que no dormí en toda la noche pensando en lo que había hecho sufrir a mi niña y lo mala madre que iba a ser.
Menudo disgusto me llevé, aunque al final todo salió muy bien, le cambiaron los pendientes al día siguiente y todo quedó en un ataque hormonal agudo. Ahora lo pienso y me río, sobre todo de mi reacción de loca. Me impresiona como se queda una de alterada después de parir. Ahora estoy contenta con mi decisión, aunque si me preguntas si lo volvería a hacer con mi próxima hija, no tengo yo tan clara la respuesta!

Sorteo de una taza de Mama (Contra) Corriente


Para celebrar que su blog ha alcanzado 100 seguidores (hoy ya 114), Mama (Contra) Corriente sortea una Taza Dombo. Solo hay que comentar en el post que explica las reglas para poder entrar en el sorteo. El plazo acaba el jueves 24, así que daros prisa que la taza mola!
Por cierto, enhorabuena super bloguera!

jueves, 17 de junio de 2010

Anticlic


Siguiendo la recomendación de Manuela de Manuela´s Secret voy a hacer un post opuesto al anterior, aviso que para entenderlo hay que leer Clic.

Levantarme con un “hola mama” y la carita de mi hija mirándome muy de cerca. Anticlic.

Llegar al cuarto de mi hijo por la mañana y verle partiéndose de risa en la cuna intentando ponerse de pie y llamar mi atención. Anticlic.

Una carcajada de cualquiera de mis hijos. Anticlic.

Casarme el 15 de septiembre en La Coruña con un calor sevillano. Anticlic.

Irme de viaje de novios con mi marido con el que llevo 10 años de novia y reírme más que nunca en mi vida. Anticlic.

Dormir la siesta con el gordo tumbado encima. Anticlic.

Las conversaciones nocturnas con la enana. Anticlic. (La última a la vuelta de un fin de semana fuera:
Mamalis: “Que te pasa gorda?”
Enana: “Que estoy contenta.”
Mamalis: “Y eso?”
Enana: “Porque mama y papa han vuelto.
Pa comérsela!)

Acostar a los niños y ver una película con mi marido. Anticlic (claro que si la película es buena y me quedo dormida es un Clic como un pino!)

De excursión los cuatro. Anticlic.

Arreglar los armarios de casa y por fin poder comprarle la cama a mi hija. Anticlic.

Una buena foto. Anticlic.

Mis enanos se ponen a jugar a la pelota juntos y se parten de risa. Anticlic.

Asistir al estreno de Eclipse el 30 de Junio. Anticlic.

Los comentarios en mis post. Anticlic.

Victoria de Nadal en Francia. Anticlic.

Se acercan las vacaciones!. ANTICLIC.

Deja tu “anticlic”.

miércoles, 9 de junio de 2010

Clic

“La pantalla presentaba un duro dilema: "Enviar" o "Eliminar" (un e-mail). Así de simple. Si hacía clic en "Enviar", todo se acabaría. Si hacía clic en "Eliminar", volvería a donde había empezado. Si acabar con la vida de uno fuera tan fácil, habría miles de suicidios a diario. Te das un golpe en el dedo del pie camino del cuarto de baño. Clic. Al desayunar te manchas el puño de la camisa de mermelada. Clic. Empieza a llover en cuanto sales de casa, pero te has dejado el paraguas arriba. ¿Qué hacer? Sube a por él, vete sin él y empápate, o … Clic.”
Amor en Venecia, muerte en Benarés de Geoff Dyer

Mi hija, a la que le estamos quitando el pañal, se caga en la sillita del coche. Clic.

Mi hijo parece estar incubando otro virus del infierno. Clic.

Vienen a arreglar los armaros de casa y según se van me doy cuenta de que habría que haber quitado un zapatero más. Clic.

Pongo a lavar las sábanas de mi hijo y acto seguido pota todas las sábanas de recambio. Clic.

Me voy a una boda a Lisboa, emocionada porque nunca salgo del país, y me da un dolor cervical que jamás imaginé. Clic.

Me siento a escribir este post y a los dos minutos llanto desconsolado al otro lado de la puerta. Clic.

A mi hija le da gastroenteritis y al día siguiente me levanto potando como una loca. Clic.

La abuela de mi marido nos regala un dinerillo por nuestra boda, este confunde el sobre con basura y nunca volvemos a ver la pasta. Clic.

Llego con mi coche fresquito del taller y raspuzón con la columna del garaje. Clic.

Decido hacer humus con la batidora nueva, se me olvida poner la tapa y la mezcla estalla en fuegos artificiales dejando el techo marcado de por vida. Clic.

Mismo fin de semana, mi hija pulmonía, mi hijo broquitis, mucha fiebre, tos y mocos, ninguna hora de sueño y cuando parece que nada puede ir peor, a mi hija se le cae el espejo en el dedo gordo del pie y se le rompe. Clic.

Una noche más sin dormir. Clic.

Y los Clics que se me han olvidado!

Colabora con un Clic!

lunes, 7 de junio de 2010

¡Una cabezadita por favor!


Desde que nació mi segundo hijo lo de dormir es algo que no pasa frecuentemente en mi vida. Es más, es una actividad (o más bien inactividad) que llevo a cabo poco, mal y entrecortadamente. Así que después de casi 11 meses, mi persona empieza a notar las consecuencias de la poca práctica onírica.
La mayor con sus patadas a lo Messi, sus pesadillas de Elm Street, que un día me va a dar un ataque al corazón de los gritos que mete, sus toses, mocos abundantes y vómitos esporádicos tiene recursos suficientes para mantenerme entretenida casi todas las noches. Cuando no es ella es el hermano, que le toma el relevo con las toses y los mocos. A veces incluso me entretienen en conjunto que es mucho más divertido y a penas puedo pegar ojo entre actividad y actividad.
Sácale los mocos a uno, cámbiale el pañal a otro que se ha meao por fuera (hay que joderse con los pañales ultra secos y a prueba de bombas!), colócale un cojín debajo de la cabeza a uno para que deje de toser, corta cebolla y colócala en la mesilla para que la otra deje de toser, levántate a las 6 de la mañana porque hoy el enano ha decidido que desayuna viendo el amanecer, y así casi todos los días.
Pero claro está que cuando no son ellos soy yo, que si mi hija me pega un virus gastronterítico mortal y me paso toda la noche potando, siendo el único testigo de cómo se me escapa la vida en el baño, que si mi constante dolor de espalda no me permite conciliar el sueño y por último, mi blog, cuando por fin llega la noche tranquila que puedo dormir, me desvelo, me levanto y me introduzco en la blogosfera. Total que al final me acabo acostando a las tantas para volver al ataque a las siete de la mañana del día siguiente.
Antes de que nacieran mis hijos, yo era conocida en mi grupo de amigos como el oso, me apasionaba dormir, disfrutaba como una enana, me podía acostar a las diez de la noche, levantarme a las diez de la mañana, desayunar y volver a la cama hasta las dos del mediodía sin ningún problema. Y que sensación tan increíble la de levantarte con los ojos hinchados de haber dormido tanto. De pasarte todo el día cansada de haber dormido demasiado. Mmmmm se me hace la boca agua.
Y es que en los tiempos que corren yo por una cabezadita MA-TO!

miércoles, 2 de junio de 2010

Donde este un sabroso Browne …


Un año más las piscinas abiertas y la operación bikini parece no haber hecho mella en este mi cuerpo serrano.

¿Será que no he hecho nada?
¿Será que mi fuerza de voluntad es inexistente?
¿Será que no paro de zamparme las sobras de las comidas de mi hija además de mis comidas?
¿Será que la falta de sueño me da hambre?
¿Será que el gimnasio me da alergia?
¿Será que la fruta no me llena?
¿Será que el llanto de mis hijos me crea ansiedad?
¿Será que el escuchar la Gallina Turuleca 5000 veces en 7 meses me ha hecho darme a la comida y a la bebida?
¿Qué será será aquello que he hecho mal?

Esto requiere un plan de urgencia, a partir de hoy:
-Cremallera en la boca
-Gimnasio a diario
-Natación intensiva para la espalda
-Carreritas matutinas en días alternos (esto último se intentará aunque no prometo nada)

Los propósitos siempre están bien porque quiere decir que hay predisposición al cambio, pero ¿qué pasa cuando un Browne se cruza en mi camino? Pues que todos los objetivos se van al carajo porque como dije… donde esté un sabroso Browne que se quite todo lo demás!

jueves, 27 de mayo de 2010

Como los pedos


“Los niños son como los pedos, solo te gustan los tuyos”. Es lo que dijo mi marido cuando me quedé embarazada de mi primera hija y le preguntaron que cómo creía que lo iba a llevar. Está claro que la máxima se ha cumplido, se desvive con sus hijos y a los demás ni los mira.
Yo, sin embargo, siempre he sido muy niñera, cuando había un crío cerca, ahí que estaba yo la primera haciéndole monerías. Incluso trabajé como voluntaria en un par de guarderías. Total, que cuando mi marido usaba su máxima yo le decía, “pero que dices si los niños son una monada, a mi me encantan todos”.
Pues bien, quien me ha visto y quien me ve. Hoy en día mis hijos ocupan toda mi energía y paciencia en cuanto a tolerancia a la infancia se refiere, así que ni me hables de otros monstruitos porque no me hacen gracia. Si quedo con amigos que tienen hijos, mi objetivo es pasar la tarde hablando con seres humanos que pueden articular más de dos palabras seguidas sin inventarse cuatro entre medias. Y si los padres de dichos niños insisten en que su hijo haga un despliegue de gracietas para que me derrita y les diga lo mono que es, lo llevan crudo, porque ya lo he visto todo, lo veo todos los días y no necesito morir de sobredosis gracias!
Si me voy a cenar o a comer con mis amigas a un restaurante para hablar de nuestras cosas y se nos sienta al lado la familia feliz con un enano y este insiste en amargarnos la comida con sus constantes llantos, ya no pienso “pobrecito, pero si es una monada”, ahora pienso “joerrr que se calle ya el niño de los cojones que necesito descanso mental!”
Con esto no pretendo ser cruel, está claro que igual que yo voy a comer fuera con mis hijos y los demás pensarán eso de nosotros, tengo que aguantar a los demás, pero no-me-da-la-gana! Cuando salgo a descansar necesito eso mismo, descansar, paz mental y desconexión de niños, para llegar a casa y cogerlo todo con muchas ganas y energía renovada.
Ahora digo yo: “Los niños son como los pedos, solo te gustan los tuyos”.