viernes, 30 de abril de 2010

Post de agradecimiento a la cebolla

Ayer por la noche me leí un post que publicó “Una mama española en Alemania”, que trata sobre los beneficios curativos, que dice su familia política, que tiene la cebolla.
Me considero bastante escéptica en estos temas, pero mi hija estaba tosiendo tanto que me dije, “total por probar…” Mi noche en vela estaba casi asegurada, así que porqué no intentarlo?
Bueno pues he de decir que funcionó. La niña ha dormido como un angelito y yo igual. Así que muchísimas gracias "una mama española en Alemania" por tu post, me ha salvado de otra noche más en vela. Eso sí, esta mañana he tenido que abrir las ventanas de par en par para dejar salir el olorcillo a "sobaco turco" que había en la habitación.

jueves, 29 de abril de 2010

De compras con los enanos (Parte I)


El verano se acerca peligrosamente y yo tengo que surtir el armario de mis hijos con ropa mona, fresca y si puede ser barata. Ya se sabe que con niños, cada temporada supone ropa nueva y zapatos nuevos.
Para ahorrarme los doscientos viajes de ida y vuelta a las tiendas por compra de tallas erróneas, lo cual me suele pasar con mucha asiduidad, este año he decidido llevarme a los enanos conmigo. De esta manera les probaré las cosas in situ y evitaré cagadas sin solución, como perder el ticket de unos zapatos que en realidad les quedan pequeños o incómodos, o perder el ticket de un bañador en el que me han dejado la cosa de seguridad puesta (ahora si voy a la tienda a que me lo quiten, pensarán que lo he mangado, que pereza!).
Siempre he sido un desastre comprando ropa, pero ya con niños de por medio se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza. Factores a tener en cuenta:
-Los colores de la ropa de ambos han de coincidir, No me gusta que vayan iguales pero sí con las mismas tonalidades.
-Las tallas de ella siempre tiran a la baja porque es muy menudita y las tallas de él al alza, porque es un gordinflón. Esto dificulta la tarea, pues nunca sé a ciencia cierta cuan a la baja o al alza hay que tirar y muchas veces la cago.
-A su vez, el tiempo de calor hay que dividirlo en 5 partes:
1.la primavera, que impone la necesidad de equiparse con chaquetitas y pantalones por si refresca,
2.el verano puro y duro, es la época del destape, cualquier vestidito, bañador o bermuda servirá,
3.el veraneo en Galicia, llega el invierno dentro del verano, puff hay que hacerse con ciertas cosas de invierno para estar provistos. Lo de Marzo ya no les vale así que ahora es el momento de equiparse con impermeables, jerseys gordos y pantalones largos.
4.vuelta al verano, desempolvamos lo utilizado,
5.el otoño, igual que la primavera, pero les valdrá? O me quedaré como el verano pasado sin zapatos y 4 camisetas guarras que ponerles.
Como se puede apreciar, no es tarea fácil la de comprarle a tus hijos ropa para una temporada entera, así que hay que hacerlo con cabeza, tratando de amortizar lo antiguo, comprando lo más barato posible y siempre procurando que lo que compres te dure hasta el final, sin caer en el mundo de la ropa crecedera (este término me produce urticaria, probablemente por la cantidad de veces que se lo he oído decir a mi madre. La ropa tiene que ir en talla, sino los pobres niños se verán en sus fotos cuando sean mayores y se preguntarán porque les vestían como auténticos payasos) Hay que comprar con inteligencia, pero con gusto también.
Total que teniendo todas estas cosas en cuenta, y con previa lista de necesidades en mano, mi madre, mis hijos y yo nos lanzamos a la búsqueda y captura de ropa buena, bonita y barata.
Continuará……

La Foto de la Semana

El autor de la foto que he elegido esta semana, Steve McCurry, es uno de mis fotógrafos favoritos, por la espectacularidad de sus composiciones, el colorido de sus fotos y su capacidad para captar el alma de las personas.
Se le conoce, fundamentalmente, por ser el autor de la fotografía, La Niña Afgana, que apareció en la revista National Geographic y dio la vuelta por todo el mundo. Sin embargo, es su pasión por Asia lo que más me conmueve de su obra. “Para mi no son sólo el color o la composición por si sola lo que genera una buena fotografía. Lo que hace una imagen poderosa – como la propia Asia- es la confluencia de estos elementos en el duro río de la vida. Es el color y la composición subordinados al sagrado ahora de lo que solo se ofrece una vez. Llevo más de veinte años haciendo fotografías en el sur y el sureste asiático porque esta zona, al igual que la luz y las creencias que mueven la vida, es inagotable.” (Steve McCurry)
La foto que he elegido fue tomada en Bombay en 1996. “Con el tiempo se llega a comprender la compleja economía de los mendigos de Bombay. Las esquinas pueden “heredarse” o ser objeto de alquiler; un lugar en un cruce transitado por taxis es una excelente propiedad. La mendicidad es un estilo de vida.” (McCurry)
Me gusta esta foto, el cristal mojado confiere al niño y a la madre un aire misterioso, sus rostros muestran cierta serenidad ante, lo que supongo, no puede ser muy gratificante, tener que mendigar. El silencio y la comodidad del coche contrasta con lo que se adivina ahí afuera: lluvia, humedad, ruido, desolación, hambre… Es el eterno contraste entre ricos y pobres resumido en una foto, unos fuera pasando frío y penurias y otros dentro gozando de las comodidades que les brinda la vida.
Esta semana, que ha estado llena de contratiempos, he elegido esta foto porque creo que muchas veces damos por sentado lo que tenemos, la salud de nuestros seres queridos, el trabajo, las comodidades… y no nos paramos a valorar lo que tenemos de verdad, nos creemos que va a ser así siempre, y no tiene porque.
Este post pone punto y final a una semana de perros. Espero de verdad que mañana pueda sorprender con unos párrafos llenos de optimismo y buen rollo!

miércoles, 28 de abril de 2010

A la puta calle

Hoy mi jefe me ha comunicado que paso a engrosar las extensísimas listas del paro.
No es que esté especialmente triste, ya que mi trabajo me apasionaba bastante poco, pero era un chollo. Trabajaba desde casa redactando noticias para una Web, le dedicaba las horas que consideraba necesarias y tenía bastante autonomía. Un trabajo perfecto para mantenerme cerca de mis hijos obteniendo ingresos y cotizando en la seguridad social.
Me jode bastante por el sueldo, que nos venía de perlas, pero no creo que vaya a echar mucho de menos escribir sobre deportes.
Creo que tenemos ahorros suficientes para sobrevivir al verano, así que pospongo cualquier búsqueda hasta septiembre, este año, más que nunca, me merezco unas buenas vacaciones, así que ahora a pensar en alternativas laborales para evitar la temida OFICINA!

martes, 27 de abril de 2010

Un día para olvidar


Hay días en los que una gritaría hasta perder la razón!
Hoy mi hijo se ha levantado a las 4:00 de la mañana con 39 de fiebre y ya van…. puff creo que he perdido la cuenta de los catarros, gripes, bronquitis, pulmonías y demás coñazos que hemos pasado este larguísimo invierno. Lo que no se coge él solito, se lo pega la hermana, que lo trae bien fresquito de la guardería.
Bueno pues hoy, por fin, me he cagado en todo! Enhorabuena virus y demás adversidades, lo habéis conseguido, he perdido la paciencia!
El problema es que justo hoy se han unido varios factores que me han hecho estallar en cólera:
1.Mi visita mensual está en camino así que mis hormonas se están revelando.
2.Llevo varias semanas sin dormir bien, entre la Saga de Crepúsculo, este blog que escribo cuando me dejan, mi trabajo y las enfermedades de mis hijos, me queda poco tiempo para dormir.
3.Llevo 4 meses sin dormir una noche entera, ya que mi hija, que sigue durmiendo en nuestra cama, me apalea cada noche.
4.La semana pasada tuve que ir al pediatra porque era mi hija la que estaba con 38,5 de fiebre. Hoy he repetido pero con el peque. Bueno una cosa si me ha salido bien, he encontrado el mejor sitio para aparcar, cerca de la clínica y a la sombrita. Me he pensado seriamente el dejar el coche ahí aparcado de por vida porque para la cantidad de veces que voy, así mantengo mi plaza, o mejor, me traslado a vivir a la consulta?? Mmmmm son opciones que tengo que empezar a valorar.
5.He faltado al gimnasio esta mañana, cosa que me jode, porque ya me cuesta decidirme a ir, y esta semana me había planteado seriamente la constancia en el deporte.
6.Me he saltado la dieta. Otra cosa que me había propuesto empezar esta semana, pero reconozco que, ver a mi hijo malo, que no le baja la fiebre ni con torpedos e incómodo, me crea ansiedad, así que ya hoy me he cenado lo que mi hija ha desechado, lo cual me prometí a mi misma el domingo pasado que no volvería a hacer jamás!
7.Todo esto, sumado a que llevo un largo invierno repleto de enfermedades infantiles, pues me ha tocado los huevos.
Con lo cual he de decir que hoy no ha sido el mejor día de mi vida, espero de verdad, por la salud de mi hijo y la mía mental, que se cure pronto y pongamos punto y final a esta racha de mierda, porque no tiene otro calificativo. Con esto me despido para irme a la cama y espero despertar mañana en un mundo más amigo.

domingo, 25 de abril de 2010

Conversaciones nocturnas

Antes de nada aclarar que mi hija mayor de dos años sigue durmiendo en la cama con nosotros, lo se, un desastre, pero difícil enmendarse a estas alturas, aunque este es otro tema.
Así que, ayer por la noche, me dice la enana:
Enana: “Mamaaaaaaa vamos a hablar!!!!”
Mamalis: “De que quieres hablar?”
Enana: “De Jenia” (Kenia en nuestro idioma)
Mamalis: “Y que hay en Kenia?”
Enana: “ Hay todo… Yogures, Petit Suis, Potitos….”
Se produce un silencio, y entonces arranca otra conversación que parece ir dirigida a sus juguetes imaginarios, ya que en la cama solo estábamos nosotras dos:
Enana: “Que pasa chicooooooos!!!!”
Otro silencio… creo que escuchaba sus respuestas:
Enana: “Queréis pelea?”
Otro silencio para ver como reaccionaban supongo…
Enana: “Okay Mcain!!”
Y risitas.
Se produce otro silencio, se acerca a mi y por primera vez, y de forma espontánea me dice:
Enana: “Mama te quiero mucho”
Acto seguido la cama se inunda de baba.
Varios silencios más tarde, porque ayer me costó dormirla sudor y lágrimas, empieza:
Enana: “Mamaaaaaaaa quiero agua!!”
Yo callada a ver si se dormía de una p… vez.
Enana: “Mamaaaa dame agua pofavoooo!!”
Silencio por respuesta de nuevo.
Enana: “Mamaaaa agua, pofavo mama dame agua, aguaaaaaaaaaa, mama quielo agua, dame agua pofavooooo!”
Y así un buen rato. Se cansa y salta tras un suspiro.
Enana: “ Ayyyy no me dan agua…”
Se acerca a mi y dice.
Enana: “Pobrecita enana que no tiene agua”
Me entró el ataque de risa!!! Se dio cuenta de que no estaba dormida y tuve que ir a por la dichosa agua.
Después de esto finalmente se durmió!!

jueves, 22 de abril de 2010

Ese gran desconocido

Quitando la imperiosa necesidad que tienen mis abdominales de intensas sesiones de gimnasio, creo que me he recuperado bastante bien de mis partos, sin embargo, todavía me queda encargarme del lado oscuro, ese gran desconocido llamado periné.
Mi periné no es que haya envejecido, sino que ha pasado de los 28 (que es cuando tuve a mi primera hija) a los 80. Esto es lo que yo llamo un deterioro prematuro y veloz. Ya no puedo correr, ni saltar, e incluso si estornudo o me río mucho corro el grave peligro de tener pérdidas importantes de orina. Durante algún tiempo me plateé seriamente usar los pañales de mis hijos pero no me cabían los vaqueros, así que me he informado sobre el tema.
Mi pediatra me recomendó los ejercicios de Kegel, pero debido a mi falta de constancia en todo, los hice tres días y al cuarto ya se me olvidó. Así que esto no ha ayudado mucho. Sin embargo, hay una opción que me han recomendado varias amigas y que yo ignoraba. Las Bolas Chinas.
Las he encargado por Internet y ya las tengo en casa. He leído blogs sobre el fin terapéutico que tienen para el postparto y cómo utilizarlas. Se supone que tienes que conseguir mantenerlas dentro para hacer una actividad al día, como por ejemplo, ir a la compra. Pero dicen que si se te salen, que no te desesperes, al principio es normal, así que hay que ejercitar en casa, tratando de mantenerlas dentro cada vez más tiempo.
Cuando yo las vi pensé, “ja, pero como se me va a salir esto? Estoy mal pero creo que no tanto!” Pues efectivamente mi primera prueba fue un rebote en toda regla, según entraron salieron. Y así llevo varios días. Ya he conseguido dar algún paseo por casa, pero siempre acabo corriendo al baño por escape inminente de bolas rosas!
Sin embargo, creo que esto va a ser mi solución, he llegado a sentir agujetas de un día para otro, cosa que por otro lado me ha sorprendido ya que como nunca había sentido ese músculo había llegado a pensar que era un mito.
Total que en estas estoy, tratando de tonificar un músculo que no se ve, pero vaya si da el coñazo!

Me duelen los ojos de ver cosas tan feas!!

Odio tener dinero ahorrado para comprar ropa y no poder hacerlo porque todo es MUY FEO!
Llevo tiempo sin ir de compras debido a varias circunstancias: hasta hace poco no he recuperado mi figura habitual (bueno en realidad jamás la he vuelto a recuperar después de mis dos embarazos, pero creo que he adelgazado lo suficiente para poder comprar algo de ropa) y además nunca tengo tiempo, siempre hay algo más importante que hacer.
Así que aprovechando que el fin de semana antes de Semana Santa me iba a Londres, decidí que era la ocasión perfecta para tratar de encontrar cosas bonitas aunque no tan baratas. Quedé con una amiga que vive allí y ella también vino predispuesta a arrasar.
Comenzamos el día muy optimistas, sobre todo yo, que pensaba, "Londres es una ciudad muy cosmopolita seguro que encuentro cosas espectaculares que no hay en Madrid". Pero a medida que visitábamos más tiendas, las dos nos íbamos desinflando. Sería posible que no hubiera nada potable??
Pues sí, el día terminó y después de visitar 20 o 30 tiendas nos encontramos con las manos vacías. Será posible que haya vuelto la odiosa moda ochentera??? Pero cómo ha ocurrido esto? Creo que el sentimiento es generalizado cuando digo que cualquier mujer que vivió los 80 mira ahora sus fotos de aquella época y se espanta!!! Esos pelos horribles cardados, esas hombreras odiosas, esos estampados y chaquetas sin gracia, esa ropa que no le hace ningún favor a la figura sexy y sinuosa de una mujer que desea gustarse y gustar.
Este año triunfan los colores que sientan mal, ese rosa palo que hace parecer a uno tísico, el marrón ese clarito que no tiene ninguna gracia, las faldas de flores estilo mesa camilla, pantalones que no favorecen ni a la mismísima Naomi Cambel. Ropa, en general, de mercadillo feo, pero en tiendas muy prestigiosas. Me pregunto si para tener una tienda hay una ley que obligue a seguir la moda con independencia del gusto del propio dueño, ya que en todas las tiendas encontrábamos más de lo mismo. Que espanto! Llegó un momento que nos tuvimos que dar por vencidas porque mis ojos se estaban resintiendo de ver cosas tan feas.
Me siento tan reivindicativa con este tema que creo que voy a incluir una sección nueva en el blog, “LA MODA DE ESTE AÑO 2010 ES FEA”. Subiré fotos de prendas espantosas para que se vea a lo que me refiero.
Y con esto me despido, no sin antes recalcar mi total rechazo la moda de este año.

miércoles, 21 de abril de 2010

La Foto de la Semana

Hecho de menos la fotografía.
Me especialicé en ella y me esforcé por abrirme un hueco en el mundillo para poder ganarme la vida con lo que más me gusta hacer, pero no me fue muy bien. Para empezar, me falta constancia y para seguir es un mundo tan cerrado y competitivo que solo los mejores llegan a algo.
Sin embargo, desde que he tenido a mis enanos he vuelto a recuperar la ilusión por la fotografía. Tengo miles de fotos suyas y la verdad es que no se me da nada mal!! Así que para recuperar el hábito de mirar y hacer fotos he decidido crear una pequeña sección que se llamará la “Foto de la Semana”, en la que incluiré una foto que me haya impactado, que me guste, o incluso alguna mía, que me traiga buenos recuerdos. Trataré de comentarla siempre que pueda para explicar porque la he elegido.
Esta semana le toca a “El Beso del Hotel de Ville” de Robert Doisneau. Este fotógrafo de origen francés ha dejado un legado impresionante de la vida parisina de su época, recomiendo que el que no conoce su obra le eche un vistazo porque es increíble.
En concreto, la foto en cuestión trajo consigo bastante polémica. Por aquel entonces Doisneau trataba de cumplir un encargo de la revista estadounidense America´s Life, que estaba interesada en los enamorados de París. De ahí salió esta foto, pero aunque muchos pensaron que era una fotografía espontánea que el autor había tomado en las calles parisinas, años después se supo que la pareja estaba formada por dos estudiantes de arte dramático. Doisneau incluso fue llevado a juicio por una pareja que afirmaba haberse reconocido en la foto y reclamaba su parte del pastel. Por suerte el fotógrafo gano el juicio. Más tarde reconocería el propio autor “ No es una foto fea, pero se nota que es una puesta en escena, que se besan para mi cámara”.
Esta semana he elegido esta foto porque me siento especialmente romántica y creo que la imagen habla por si sola, aunque la escena esté preparada, la química que muestra entre los dos protagonistas hace que se me pongan los pelos como escarpias. Creo que la lectura de la Saga Crepúsculo me ha dejado demasiado sensible. Necesito una chispa de romanticismo en mi vida, aun que en los tiempos que corren, entre cacas, mocos, catarros y diarreas es difícil encontrar un hueco.. A ver si mi marido lee este post!

Que viva el saca mocos!

No sabía lo que era un saca mocos hasta que me quedé embarazada. De hecho, cuando me dijeron que existía me dio un asco que pa que. Sin embargo, es increíble como una consigue superar sus prejuicios y además ser la mejor en algo en lo que nadie compite.
Pues sí, después de este largo y duro invierno en el que las enfermedades de mis hijos han estado a la orden del día, me he convertido en una virtuosa con el saca mocos. Mis hijos son unas auténticas máquinas de hacer mocos y yo una máquina de sacarlos. No hay moco que se me resista, en cualquier lugar, en cualquier recoveco, allí donde esté yo lo encontraré!
Mis hijos, sin embargo, no parecen disfrutar mucho con la actividad, pero yo se, que si no hago bien mi trabajo, luego la noche se presentará larga y ardua.
Ante este talento recientemente descubierto, mi marido ha decidido proclamarme la sacadora oficial de mocos de la casa, así que siempre que hay faena, me llama para que me luzca ante sus ojos llenos de admiración… o es más bien repulsa??
Total que el saca mocos me parece un invento extraordinario, gracias de verdad al que lo inventó. Ahora podría inventar algún aparato para absorber las toses ya que es otro factor que nos impide dormir de una forma reiterada. Que viva el saca mocos pues!

martes, 20 de abril de 2010

Que monos ya interactúan!!


Ya estaba empezando a pensar que nos habíamos precipitado al tener los hijos tan seguidos, la mayor tiene 2 años y 2 meses y el pequeño tiene 9, así que si mis cálculos son correctos tan solo se llevan 17 meses.
Hasta hace muy poquito ha sido considerablemente duro, ya que entre ellos casi ni se miraban, pero a mi si que me miraban para dar el coñazo cada uno por su cuenta. Uno quería brazos para dormir, la otro quería jugar, uno comía cada 3 horas, la otra no quería comer, uno se bañaba por la mañana, la otra por la noche, uno se cagaba 4 veces, la otra 7, uno no dormía por la noche y la otra no dormía por el día, conclusión yo no dormía! Y así durante casi 8 meses!!
Pero gracias a Dios las cosas han mejorado mucho, los horarios se han igualado, ya duermen a las mismas horas, comen uno después del otro, se bañan por la noche… pero lo mejor de todo: YA INTERACTÚAN!!
Ahora me doy cuenta de que el esfuerzo ha merecido la pena. Me encanta ponerles a los dos en el suelo del salón y ver como la una le hace reír al otro y viceversa. Me podría pasar horas mirándoles, claro que todavía el tiempo de interacción es limitado ya que mi hija que es un poco hiperactiva, en cuanto se emociona empieza abrazando y achuchando a su pobre hermano y termina metiéndole una somanta de palos que el pobre siempre acaba llorando. Pero parece que el tiempo de diversión cada vez es mayor y la verdad es que me hace muy feliz verles reírse juntos.
El otro día, que hizo malo, para variar, me fui a un centro comercial con mi madre y los niños. El peque iba sentado en su sillita y la niña agarrada al carro haciéndole gracias al niño. Las carcajadas eran tan contagiosas que la gente se los quedaba mirando con una sonrisita babosa en la cara. La verdad es que yo era una de ellos.
Así que ahora que ya tengo la situación más controlada (o eso espero) e incluso veo a las dos personitas que más quiero en el mundo jugando juntas, pienso que ha merecido la pena. De todas maneras aun no ha pasado el tiempo suficiente para que se me olvide la travesía del desierto que hemos pasado, así que el tercero tendrá que esperar!! Aunque llegara!!!

He vuelto a los 15…. Dulces e inocentes 15!!!


La culpa la tiene mi marido, él fue quien abrió la caja de Pandora, aunque claro está que mis cuñadas tampoco han ayudado mucho, en concreto una de ellas, que no ha parado de comerme el coco hasta que ha conseguido que me introduzca de lleno en el mundo de la Saga Crepúsculo.
Si, si, tengo 30 años, y estoy locamente enamorada de Edward, el vampiro de moda!
Hace ya varios meses que veía las noticias en los programas del corazón sobre Robert Pattinson, y pensaba “pero que chico tan feo, la verdad es que las adolescentes de hoy no tienen muy buen gusto, en mi época los ídolos como Brad Pitt eran mucho más guapos”. Además, cuando mi cuñada me recomendaba insistentemente que me leyera los libros yo le decía “a mi eso no me gusta, yo no leo Bestsellers y menos de ciencia ficción y mucho menos para adolescentes.. paaa so”.
Total, que un buen día a mi marido se le ocurre la brillante idea de alquilar Crepúsculo (ver películas en casa viene siendo una actividad habitual desde que tenemos hijos ya que no hay ni tiempo, ni ganas, ni dinero para ir al cine, así que la tarjeta del videoclub comienza a calentarse de tanto uso).
Una vez dormidos los niños comenzamos a ver la película, y a pesar de mis constantes quejas ante la elección de mi marido, este consigue que me calle para poder concentrarnos en la historia. Por supuesto, mi orgullo no me permite aparentar estar interesada en la peli hasta pasados 30 minutos, pero al final sucumbo y me veo inmersa en el mundo de Edward y Bella, el vampiro y su novia. La película termina a la 1:00 de la madrugada, y me ha gustado tanto que le ruego a mi marido que se acerque al videoclub para alquilar la segunda parte, Luna Nueva. Este, por supuesto, se niega en rotundo y, no sin antes mofarse de mi, se pira a la cama.
Al día siguiente, por supuesto, vemos Luna Nueva, y ya estoy tan enganchada que no veo el momento de que estrenen la tercera, Eclipse. Sin embargo, dos días después tenemíamos planeado un viaje con los hermanos de mi marido y sus mujeres a Londres, con lo cual era de esperar que en cuanto mostrara el más mínimo interés por la Saga estas se aprovecharían de mi debilidad. Y así fue, me convencieron para que comprara el libro de Crepúsculo en el mismo aeropuerto, y ese fue el fin de mi vida social, personal y laboral!
Han pasado dos semanas desde entonces y ya me he leído los cuatro tomos enteros, dos libros por semana. Han sido dos semanas muy intensas en mi cabeza, mi imaginación se ha activado, mi mundo interior ha cobrado vida de nuevo y mis ensoñaciones han reaparecido, cosa que no me ocurría desde hace bastante. Estoy, como todas las niñas que se han leído los libros, enamorada de un vampiro que no existe y lo peor es que quiero ser vampiro!! Cuanto años tengo?? Por descontado queda que ahora Robert Pattinson me parece el hombre más guapo del universo! Así que como decía, he vuelto a los 15!
Total que llevo dos semanas ausente, he ignorado a mi marido, a mis hijos, a mis amigos, a mi madre, a mi jefe y a todo el que se cruzara en mi camino. Me he sentido un poco mal, pero caray después de dos años dedicada en cuerpo y alma a mi familia, es justo que me haya tomado un descanso de dos semanitas no?
Ahora todo parece volver a la normalidad, vuelvo a relacionarme con personas, aunque después de acabar los libros he pasado 3 días bastante deprimida pensando “y ahora que… que voy a hacer con mi vida, como digiero esta historia de amor tan perfecta? Existirán los chicos como Edward?” A lo que mi marido me contesta: “Eres muy pringada.”
Total que esta es mi experiencia con la Saga Crepúsculo, recomiendo enérgicamente a todas las mamas que lean este post que se animen a introducirse en el mundo de los vampiros, no os arrepentiréis. Y no estoy haciendo publicidad.
Ahora a la espera del estreno de Eclipse al que por supuesto asistiré con mis dos cuñadas, a las que aprovecho a dar las gracias por animarme a leer la Saga!

martes, 23 de marzo de 2010

Relato de un fin de semana del infierno

Por fin llegó la primavera, anuncian sol para el fin de semana, el primero en meses, subirán las temperaturas y a mi ya se me están poniendo los dientes largos pensando en la cantidad de planes que haremos con los niños al sol, en la calle, POR FIN!! Sin embargo, el destino (o alguien muy malo) tiene otros planes para nosotros.
El viernes por la tarde, ya he organizado un planazo para los enanos, el primo y su mejor amiguita vienen al barrio a jugar, la mayor está emocionada con las noticias pero nada se cumple.
Después de la merienda, la niña comienza con una tiritona que yo jamás había visto en nadie, se le empiezan a poner los labios morados y las piernas marmóreas, total que, histérica la cojo y me la llevo a la pediatra, que se queda flipada del aspecto tan feo de la niña y me manda corriendo a La Paz de urgencias. Durante el trayecto llamo a mi marido para que venga corriendo, a la niña se le van cerrando los ojos y yo creo que me va a dar un ataque al corazón. Llego a La Paz (me atienden fenomenal! Todo sea dicho) y la niña tiene 39 de fiebre. La doctora nos tranquiliza, dice que es un picazo de fiebre que probablemente haya sido causado por una infección. Deciden que se quede en observación. Le baja la fiebre y parece que todo va a mejor. Le hacen una radiografía y me dicen que tiene principios de pulmonía, antibiótico y pa casa.
Al día siguiente la niña ya está mejor, bueno, no tiene fiebre, pero sí una tos horrible. Sin embargo, nos atacan por el otro frente, el niño amanece con fiebre, tos y muy congestionado así que el sábado trascurre muy lento, arduo y cansino, a la preocupación se unen los llantos y gritos de dos niños malitos que manifiestan su irritabilidad ante unos padres, agotados, que luchan por mantener la calma ante una situación de desesperación. Y para colmo, el sol brilla en Madrid, un sol que hacia muchos días que no veíamos y que no podremos disfrutar.
La noche, entre fibres varias, antitermales que vienen y que van a la orden del día, llantos, toses y preocupación, transcurre aun peor que el día. Además, todos dormimos en la misma habitación para controlar la situación, de manera que una tos despierta a uno, otra a otro y así sucesivamente hasta que canta el gallo.
Agotados afrontamos el domingo, que se presenta mucho peor que el sábado y no por un empeoramiento de salud radical de los enfermos , sino por el agotamiento mental de unos padres que están al borde del suicidio! Otro día lento y arduo para olvidar. Nuestro hijo tiene los mofletones tan rojos que un miope podría confundirlos con una manzana. Y la niña unas ojeras tan pronunciadas que me recuerda a la hija de los Adams. Mi marido parece un sin techo, lleva dos días en pijama, como yo, y me parece atisbar en su cabello una especie de mechón enmarañado semejante a una rasta. Que depresión, creo que nada puede ir peor, pero me equivoco.
Llega la hora de los baños, por fin va a concluir este fin de semana del infierno! El lunes por la mañana iremos al pediatra, este hará un milagro y los niños se curarán! Mi marido comienza a bañar al niño, yo me meto un momento en el ordenador para despejar el cerebro, cuando oigo un Puuuum… y acto seguido un llanto desconsolado. Salgo corriendo y veo a mi hija histérica con su padre. Se le ha caído el espejo del pasillo en el dedo gordo del pie y este parece un morcillote. Yo ya no puedo más de la angustia, así que rompo a llorar. La situación es la siguiente: el niño en la cuna medio vestido flipando, mi hija llorando desconsolada, yo llorando histérica de preocupación y mi marido tratando de mantener la calma y la razón. Total una casa de locos.
Después de otra noche horrible, nos vamos la familia tralara al completo al pediatra, que se queda alucinado con todas las cosas que tenemos, nos manda curación para cada una de ellas, incluido el dedo roto de mi hija (si, si roto) y nos manda a casa. Mi marido se va a trabajar y yo me quedo con los niños, tratando de pensar, con las pocas neuronas que me quedan, cómo voy a afrontar la semana. Descartado queda el gimnasio una vez más! Por cierto, anuncian lluvia para el fin de semana que viene.

viernes, 12 de marzo de 2010

¿De verdad que no llegas?

Desde hace una semana voy al gimnasio regularmente, bueno hoy ya no he ido, así que durante cuatro días seguidos he conseguido ir al gimnasio regularmente. Voy a clase de Yoga y de Pilates que me viene muy bien para desentumecer la espalda y el cuerpo en general. Después de dos partos hay que ayudarse un poco del ejercicio, si no, te quedas marchita como una pasa caducada.
Yo me lo he propuesto seriamente desde que mi segundo hijo ha cumplido los seis meses, que casualmente coincide con los propósitos para el 2010 que todo el mundo se plantea, vamos desde enero. Lo que ocurre es que entre que mi fuerza de voluntad es casi inexistente en cuanto esfuerzo físico se refiere y que mi tiempo es limitado pues he faltado muchos días.
Total que esta semana me he armado de fuerzas y valor y al gimnasio que me he ido todos los días tempranito por la mañana. Me ha costado, pero después me siento tan bien conmigo misma que merece la pena, exceptuando las horribles agujetas que tengo hasta en el pelo, claro está.
En una de mis múltiples clases de Pilates de esta semana, el profesor propuso un ejercicio que consistía en levantarse haciendo uso de los abdominales, desde el suelo hasta sentarse, dejando las piernas pegadas al suelo y estiradas. “No forcéis, subir hasta donde podáis” dijo exactamente. Así que yo, me puse a ello y como era de esperar mis blandengues abdominales no me permitieron subir mucho, pero ahí estaba yo, esforzándome al máximo, cuando llega el profesor y me pregunta “¿de verdad que no llegas?”. Pensé, mira pelotudo, llevo dos años sin mover un músculo, apuesto a que si te esfuerzas puedes meter un dedo en mi tripa y sacarlo por la espalda, estoy haciendo lo que puedo, así que déjame en paz. Pero tan solo conteste como si encima tuviera que disculparme “no”.

Mis cremas buscan una cara

El otro día, mientras peinaba a mi hija delante del espejo para llevarla al colegio, divisé mi careto a lo lejos. Desde que nació mi segundo hijo evito mirarme mucho por miedo a lo que pueda encontrar, pero ese día sin querer crucé la mirada conmigo misma y no me gustó nada lo que vi.
Una cara seca, ojerosa, cansada, llena de pecas nuevas provocadas por mis dos embarazos, pequeñas pero existentes, arruguitas debajo de los ojos y otras imperfecciones que antes no estaban ahí. Según mi marido ahora tampoco están, pero yo se que me miente para que me calle.
Así que decidí ponerme manos a la obra, soy desasido joven para abandonarme a las inclemencias de mis hijos. Lo primero que hice fue llamar a mi madre y comentarle mi problema. Como todas sabemos, madres no hay más que una, y cunado tienes hijos la única que sigue preocupándose por tus problemas es tu madre. Ella que siempre está dispuesta a ayudarme salió corriendo de su casa para poner solución a mi envejecimiento prematuro.
Cogimos al enano y nos fuimos a la farmacia del barrio para que el farmacéutico nos recomendara los mejores tratamientos. Permanecimos escuchándole como media hora y finalmente nos convenció, salimos de allí con TODO lo que nos aconsejó, que si crema desmaquillante, que si tónico para después del lavado, que si crema nutritiva de noche, crema de día antes del maquillaje, polvos mágicos antialérgicos, maquillaje con protector solar, crema para el contorno de ojos, crema para fijar la crema del contorno de ojos...
Mi madre y yo solemos hacer esas cosas, de repente un día, en un arranque de optimismo y de buena voluntad, decides que vas a mejorar todos tus puntos débiles y te vas de compras y arramplas con medio mundo, para luego darte cuenta de que lo importante en la vida es la constancia, cualidad de la cual carezco en todo lo que respecta a mis cuidados personales.
Así que llego a casa, y después de escuchar a mi madre repetirme 500 veces cómo es el tratamiento y que de nada sirve comprarlo si no me lo aplico todos los días, lo primero que hago es ponérmelo todo. Todavía estoy a tiempo, dentro de unos días estaré estupenda de nuevo y será como si hubiera dormido a pierna suelta los últimos dos años.
Mantengo mis propósitos tres días exactos, a partir del cuarto me levanto por la mañana corriendo detrás de mi hija para ponerle el uniforme, tardo una hora en conseguir que se beba el zumo, empleo todas mis energías en convencerla para que se tome el desayuno, entre medias le cambio el pañal al pequeño, que el pobre no se queja pero ahí “la” tiene, para luego darme cuenta de que llegamos tarde al cole…
Así que ahí siguen las cremas, esperando encontrar una cara en la que ser útiles, aunque de momento tendrán que esperar.

jueves, 11 de marzo de 2010

Dulce soledad

Por fin hoy me he decidido, después de dos años exactos, he pensado que ya es hora de que la chica baje a los niños a jugar al jardín de casa.
Me considero una persona bastante normal en mi vida cotidiana, sin embargo, desde que estas dos personitas entraron en mi vida me he vuelto un poco loca con el exceso de control que trato de mantener sobre ellos para que no les pase nada. Estos niños tan solo se han quedado con sus abuelas, que son las mejores, y aun así no paro de llamar porque siempre me imagino que se caen por las escaleras, o que la mayor deja sin sentido al pequeño, o que les rapta un señor malísimo.
Por supuesto, ni que decir tiene que hasta hace unos meses jamás pensé en tener a una persona en casa todo el día que me ayudara con la intendencia, pero al fin, he recapacitado, he entrado en razón y he aceptado que si quiero seguir siendo persona, necesito ayuda, con dos niños ya no puedo yo sola. Así que hace cuatro meses llegó a nuestra casa mi gran salvadora. Trabaja durante el día de lunes a viernes y se queda todos los viernes a dormir para que nosotros podamos salir.
Al principio me costó dejarles por la noche, pero ya se ha convertido en una rutina, y mi marido y yo somos mucho más felices, además, nuestra relación parece que empieza a volver a ser lo que era.
El siguiente paso lo he dado hoy, según se han levantado de la siesta, les he vestido, les he dado la merienda (porque aunque tengo ayuda e casa, todo lo de los niños lo sigo haciendo yo, les baño, les doy el desayuno, les visto, les doy la comida, les duermo…. Todo) y les he mandado al jardín a jugar con la chica. Le he explicado con detalle todo lo que pueden o no pueden hacer, y ahí que se han ido los tres. Ahora están fuera de casa, y yo miro a mi alrededor y ya ni me acuerdo de la última vez que me quedé sola en casa. Respiro y pienso… dulce soledad.

Aqui me presento

Fue hace tres añitos que me quedé embarazada de mi primera hija. No era un embarazo realmente buscado, aunque yo ya quería ser mama desde hace bastante tiempo, así que para mí fue una sorpresa emocionante!! Para mi entonces novio, ahora marido, más que una sorpresa fue un susto, aunque una vez recuperado afrontó nuestro nuevo proyecto con mucha ilusión.
A partir de ese momento comenzaron los cambios en nuestras vidas. Dichos cambios suelen venir cuando el hijo llega al mundo, pero en nuestro caso fueron prematuros ya que además decidimos casarnos y organizar la boda antes de que el bombo sobresaliera demasiado.
Así que nos casamos... nos fuimos de viaje cerquita, ya que el médico recomendó prudencia (con lo aventureros que éramos nosotros y lo que nos gustaba viajar!) y comenzó la dulce espera, y digo dulce porque era el primero y la emoción de la llegada nubló tanto mi vista como mis sentidos, ya que lo de estar embarazada no es lo mío, pero he de reconocer que el primero lo llevé con más dignidad por la novedad.
Finalmente llegó el día, nuestro pequeño retoño vino al mundo y entonces todo mereció la pena, ver la carita de esa niña preciosa hizo de nosotros los papas más felices del mundo, ignorando, claro está, lo que se nos venía encima, que fue mucho, ya que el angelito tuvo cólicos durante el primer mes y medio de vida, lo que sentó las bases de un futuro a largo plazo de pocas horas de sueño, cansancio extremo y poca, muy poca libertad..
La niña creció feliz y nosotros, aunque asimilando los grandes cambios, la mimamos, la quisimos y la cuidamos como si de un tesorito se tratara. Creo que lo hicimos bastante bien, excepto una cosa, ser fuertes a la hora del sueño! Bueno creo que no debería hablar en plural ya que mi marido nunca estuvo de acuerdo en esto, el pobre quiere pararlo pero en mi opinión poco se puede hacer ya. La niña se acostumbró a dormir en la cama conmigo desde muy pequeña, y hoy, dos años después, dormimos los tres en la misma cama. Seguimos durmiendo mal, aunque no por los llantos, sino gracias a las patadas que nos propina el angelito.
Total que no contentos con uno, a los ocho meses de nuestra pequeña, nos quedamos embarazados del segundo, y después de nueve meses infernales que comenzaron con nauseas y acabaron con un bombo descomunal, falta de respiración, pinzamiento de espalda y muchas otras cosas que no voy a contar, llegó el segundo. Un niño muy guapo a la par que llorón. Otro que tuvo cólicos, y estos mezclados con lo comilón que nos ha salido, ha resultado en 6 meses sin dormir más de una o dos horas seguidas. Durante este tiempo el padre y yo nos hemos preguntado porqué tenemos una casa con tres dormitorios, si con uno nos basta y nos sobra!
Sorprendentemente hemos sobrevivido, han sido los meses más duros de nuestras vidas pero lo hemos superado, ahora, como la niña no sabe dormirse sola sigue durmiendo con nosotros y hemos optado por meter al pequeño, que ya duerme como un bendito, en la cuna de la hermana en otro cuarto. Dormimos mal, pero dormimos.
Por lo demás, la situación comienza a estar más o menos controlada, la niña ya va a guardería por la mañana mientras que yo trabajo, y el niño que es un santo, se queda conmigo y la asistenta que ahora nos ayuda en casa, gracias a ella yo empiezo a ser persona.
VALORACIÓN: en tres años me he casado, he tenido dos hijos, he dejado mi trabajo a jornada completa para trabajar media jornada desde casa, he perdido mi intimidad, mi tiempo y mi libertad, pero he ganado en felicidad lo cual me basta para valorar positivamente esta experiencia única en la vida, ser mama.
A partir de aquí comienzo mi nuevo blog para compartir experiencias y anécdotas de una mama en activo.