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domingo, 12 de diciembre de 2010

No me busques que no me vas a encontrar… lecheeeee!!


Fijación es lo que tiene mi querida hijita mayor con su pobre e inocente hermano pequeño. Llámalo celos, llámalo abuso de poder, llámalo petardismo. Se puede llamar como uno quiera. El caso es que mi hija ha decidido no descansar hasta machacar a su hermano o desquiciar a su madre, no se yo cual vendrá primero.
De un tiempo a esta parte mi hija, a la cual le sobra carácter y le falta docilidad, ha decidido que su misión en la vida va a ser joderle la existencia a su hermano que es un remanso de paz y bondad. Hacer llorar al pequeño se ha convertido en su mayor diversión, cuanto más llora el pobre enano más entretenido es el juego. Por Dios que P-E-S-A-D-A!!!
El enano tiene una seria adicción al “nono” (trapito con el que duerme). Ya no solo pernocta con él sino que lo arrastra por la vida como si fuera una extensión de su propio cuerpo, se parece a Linus Van Pelt de los dibujos de Snoopy. El juego de mi hija consiste en quitarle a su hermano el “nono” y ponerlo en lugares donde él no puede acceder, aunque siempre lo mantiene a la vista para hacerle de rabiar todavía más. El pobre enanito se coge unos berrinches que pa que, se echa las manos a la cara y llora desconsolado hasta que mama entra en acción. Esto es solo un ejemplo porque también está la diversión de quitarle al pobre todos los juguetes que pasan por sus manos, pegarle un poco, subirse a caballito encima de él y otras torturas incansables que ya no se como parar. Os diré que tengo ganas de que un día saque el genio y le meta un sopapo a la hermana que la deje bizca, a ver si aprende a respetarle un poco, hombre ya!!!!
Ayer tuve la suerte de asistir a un encuentro en Baby Deli (gran lugar para ir con niños) que organizó Mamá (contra) Corriente junto con la revista Mia y al que fue Super Nanny para participar en un entretenido coloquio. La verdad es que estuvo genial, me encantó poder conocer a las mamás y papá blogueros que acudieron, fue toda una experiencia que me encantaría repetir. El tema es que expuse mi caso y Super Nanny me aconsejó, entre otras cosas, que no interviniera tanto en las disputas entre hermanos porque solo refuerzo la necesidad de mi hija de llamar la atención a través de la agresión constante a su hermano. Creo que tiene razón, sobre todo porque mi hijo se está acostumbrando a que sea su madre la que le saque de todos los apuros y no hace ni el amago de defenderse solito. Además, creo que mi hija se ha metido en ese papel y ya cree que es el que le toca desempeñar.
Llego a casa y trato de poner en práctica los consejos, pero me encuentro con que no es nada fácil, porque a ver quien es el valiente que deja a su hijo llorando desconsolado mientras la hermana abusa de su poder. Yo lo intento, le trato de ignorar a ver si el enano saca el genio, pero no hay manera, y al final me pongo nerviosa y saco al niño del atolladero, eso si, sin regañar a la hermana a ver si se da cuenta de que haciendo eso no va a llamar más mi atención. Pero y ¿cómo consigo que el pequeño se aprenda a defender? ¿Se defenderá en la guardería el año que viene cuando le toque ir? La verdad es que el que me tiene preocupada es él, es un niño muy bueno y me da miedo que sufra. ¿Algún consejo para sacar el genio que lleva dentro?